Memorias de Adriano: Animula, vagula, blandula…

Busto de Adriano, Museo Arqueológico Nacional de Atenas (Grecia).
Busto de Adriano, Museo Arqueológico Nacional de Atenas (Grecia). Fuente: http://commons.wikimedia.org/wiki/File%3AAdriano5.jpg

Debemos a Marguerite Yourcenar la escritura de las falsas Memorias de Adriano, uno de los más notables emperadores de Roma (117-138). Esta novela, que le llevó a la autora una década de trabajo, es considerada por muchos como una de las obras más singulares, bellas y hondas de la literatura del siglo XX. Consigue recrear la vida y pensamientos del emperador hispano, sin olvidar la apasionante relación amorosa con su amante, el joven griego Antinoo.

La obra está escrita como una larga carta de Adriano a su nieto adoptivo y futuro sucesor, Marco Aurelio. Adriano le explica su pasado, describiendo sus triunfos, su amor por Antinoo y su filosofía. Memorias de Adriano fue una novela pionera que ha servido de influencia en la posterior novelística histórica y se ha convertido en una obra maestra de la literatura moderna.

Se trata de un texto que necesita ser leído con hondura. El premio es grande.

Aquí un fragmento de la afortunada traducción al castellano que realizó Julio Cortázar:

“En el caso de la mayoría de los seres, los contactos más ligeros y superficiales bastan para contentar nuestro deseo, y aun para hartarlo. Si insisten, multiplicándose en torno de una criatura única hasta envolverla por entero; si cada parcela de un cuerpo se llena para nosotros de tantas significaciones trastornadoras como los rasgos de un rostro; si un solo ser, en vez de inspirarnos irritación, placer o hastío, nos hostiga como una música y nos atormenta como un problema; si pasa de la periferia de nuestro universo a su centro, llegando a sernos más indispensable que nuestro propio ser, entonces tiene lugar el asombroso prodigio en el que veo, más que un simple juego de la carne, una invasión de la carne por el espíritu.”

Marguerite Yourcenar: ‘Memorias de Adriano’. Traducción de Julio Cortázar.

La villa Adriana
La villa Adriana: Prospettiva del Canopo con la vasca centrale e sullo sfondo il triclinio. Fuente: http://it.wikipedia.org/wiki/Villa_Adriana

Los versos fúnebres de Adriano que titulan los capítulos del libro, en su versión original y una traducción que se atribuye a Cortázar:

“Animula, vagula, blandula / Hospes comesque corporis / Quae nunc abibis in loca / Pallidula, rigida, nudula, / Nec, ut soles, dabis iocos…”

“Mínima alma mía, tierna y flotante / huésped y compañera de mi cuerpo / descenderás a esos parajes pálidos, rígidos y desnudos, / donde habrás de renunciar a los juegos de antaño.”

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6 comentarios en “Memorias de Adriano: Animula, vagula, blandula…

  1. Gracias José Julio Losada,
    Nos ayudas a profundizar en estas vidas ricas, que nos llevan a imaginar cómo el alma, compañera del cuerpo, lo lleva frecuentemente al éxtasis, repetido tan frecuentemente como se lo permitan las condiciones equilibradas de vida que vamos consiguiendo..

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